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22/06/2020 - 11:25 General

Después de todos estos meses plantándole cara al COVID-19, y con la satisfacción de los buenos resultados obtenidos ya nos toca salir, de forma escalonada, a la Comunidad. El Centro Asistencial ha diseñado, con las medidas de seguridad más eficaces, un plan de desescalada ajustado a las necesidades de nuestros pacientes.

Siempre nos hemos caracterizado por tener nuestras puertas abiertas, de par en par, tanto para recibir visitas de familiares, alumnado, voluntarios, charlas, congresos pero además todas las tardes nuestros usuarios se benefician del ocio al aire libre que nuestro barrio nos ofrece. Como todos ya sabemos, a la mitad de Marzo, esta realidad cambio de sopetón. El COVID-19 nos obligó a cerrarlas y establecer medidas de seguridad tanto para pacientes como los profesionales del centro sociosanitario.

En nuestro centro se confinaron unos 325 pacientes en las 4 unidades que lo componen. Ha sido un trabajo duro e intenso el poder explicar a nuestra población de pacientes, con sus características especiales, que es lo que pasaba fuera y como estaban siendo las medidas establecidas en el estado de alarma sanitaria y, como era lógico, en algunos momentos su incredulidad era importante y no terminaban de creerse lo que les relatábamos acerca de lo que ocurria en las calles de nuestra ciudad e incluso algunos prensaban no eramos sinceros, o que lo estábamos exagerando.

Dado este contexto, volver a retomar las salidas está siendo un proceso complejo que incluye, fundamentalmente, dos acciones principales: talleres de formación a los usuarios y salidas escalonadas, primero con acompañamiento de personal para en una segunda fase, y viendo la evolución de cada uno en el medio social, puedan salir solos y afrontar de manera funcional la “nueva normalidad”.

Estos Talleres, encuadrados en el marco de nuestros objetivos de “educación y promoción para la Salud” con pacientes, tienen como metas básicas las siguientes:

* Conocer grado y calidad de información de residentes del Área de Salud Mental
* Exponer conceptos básicos de la enfermedad: coronavirus, grupos de riesgo, aislamiento y desconfinamiento.
* Describir la sintomatología básica de la enfermedad
* Hacer hincapié en las medidas preventivas
* Trasladar la realidad actual de la comunidad
* Crear un espacio para solventar dudas y exponer posibles propuestas
* Evaluar conceptos y capacidades relacionadas con la prevención

La metodología empleada:

* Elaboración previa y consensuada de grupos de asistencia al taller
* Desarrollo de talleres teórico-prácticos con simulación de situaciones en la comunidad (pasear, cafetería, uso del bus y/o ir a supermercado)
    o Conceptos básicos
    o Sistema de contagio
    o Medidas preventivas
* Salidas de grupos junto a monitoras del Área Salud mental a las zonas comunitarias cercanas
* Evaluación y registro en sistema

Los talleres han sido impartidos por personal de enfermería y psicología y luego, afianzados, posteriormente, a nivel individual con sus terapeurtas de referencia.

Nos gustaría compartir con todos vosotros las valoraciones de un usuario de la Unidad de Salud Mental. Nos parecen reveladoras y muy simbólicas.

Se llama V. L y tiene 34 años. Está en la Unidad de Salud Mental del Centro, junto con otros 90 compañeros.

Su nivel de autonomía le permitía salir a discreción por las tardes y los fines de semana, disfrutando de un montón de actividades y de tiempo libre. Ha sido uno de los pacientes que más le costó amoldarse a la realidad impuesta por las medidas de confinamiento. Ha estado 90 días confinado y aunque nuestro centro goza de unas instalaciones privilegiadas y espacios verdes, lo cierto es que, según V. L.: “se necesitaba ya respirar aire fuera del centro y ver caras nuevas…”. Cuando diseñamos el plan de desescalada de nuestros pacientes para salir a la calle, pensamos en él como uno de los primeros integrantes de los grupos descritos. Y también fue de los primeros en disfrutar, junto con la monitora encaragada de esta actividad, en salir y disfrutar de un refrigerio en una de las terrazas que estaban abiertas.

“Al salir me sentí algo raro… aunque conozco bien el barrio me sorprendió muchísimo encontrarme el Maisu y todas las cafeterías alrededor cerradas. Además todo el mundo tenía mascarillas y había muy poca gente para lo que yo me esperaba. Me daba la sensación de que la ciudad estaba como parada. Fuimos al Mercadona para hacer unas pequeñas compras y al entrar todo estaba lleno de carteles y teníamos que hacer unos turnos para no juntarnos muchos… ponernos guantes y coger hidroalcohólico… menos mal que en los Talleres con Manolo lo habíamos visto y entrenado… si no, me hubiera puesto nervioso. Lo ví todo raro. Había hasta policía, mucha…. pero al final pudimos ir a tomarnos algo a una pequeña terraza. Poco a poco me iba encontrando mejor y me supo a gloria salir, aunque fuera todos con las mascarillas. Al llegar al centro, los compañeros me han preguntado y les he explicado lo que he visto. Algunos no me creen y creo que voy a tener que ayudarles. Me gustaría ayudar en el próximo taller para que los compañeros que les va tocando salir sean más conscientes de cómo tiene que comportarse y se den cuenta que tenemos que intentar no pillar el bicho…”.

No cabe la menor duda que V.L se ha convertido en uno de nuestros “agentes activo de salud” más singulares. En este sentido es de vital importancia la co-responsabilidad de todos para poder hacer frente a esta situación provocada por el virus del covid-19. Minimizar el impacto, a través de nuestros buenos hábitos de higiene, distancia social y la experiencia adquirida en el primer brote, para posibles brotes venideros, será la clave.

El Centro también está poniendo ya en práctica su Protocolo de Gestión de Visitas y Citas en el Centro. Aunque las videollamadas han sido un remedio bastate eficaz para estos duros meses, tanto familas como pacientes, estaban deseando poder verse y disfrutrarse en persona.