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22/04/2020 - 09:29 General

Entrevista a Diego Arenas, Director Médico de San Juan de Dios de Málaga.

Un confinamiento prolongado reúne las condiciones para afectar, en mayor medida, al bienestar de las personas con severos problemas de salud mental. Por ello, abrimos un nuevo espacio de comunicación con el propósito de dar soporte a las personas encargadas de sus cuidados.

1. P. ¿Cuál es la primera medida a establecer en casa para mitigar el efecto del confinamiento?.

R. En líneas generales la situación de confinamiento puede aumentar nuestro grado de ansiedad y por ello las recomendaciones generales están encaminadas a mitigarla: rutinas variadas que incluyan algo de actividad física, algo de contacto social, de ocio, etc.

Las personas que padecen un trastorno mental grave son más sensibles al estrés y este puede ser causa de empeoramiento o de descompensación  de su patología. Por tanto los familiares deben estar pendientes de disminuir fuentes posibles de estrés durante el confinamiento. Vigilarlas situaciones que conlleven  roces o discusiones familiares en el hogar. Es importante que evitemos situaciones de conflicto en casa para reducir la carga de estrés en estas personas. Si hemos sufrido una molestia, causada por ellos o terceros, calmarnos antes de verbalizarla y hacerlo de una manera empatica.

Por otro lado, la preocupación general nos ha envuelto a los hogares en un consumo de información masivo constante sobre las consecuencias de la Pandemia. Reducir su carga informativa en el día a día, aunque sea de fondo y pensemos que no están atentos, y elegir fuentes de información fiables y objetivas, ayudan a reducir fuentes de stress y la posibilidad de que manifiesten descompensaciones.

2. P. El confinamiento habrá interrumpido, en buena parte de ellos, su actividad diaria y rutinaria fuera del hogar. Teniendo en cuenta que su actitud tiende a la pasividad y al aislamiento social, también en el hogar, ¿Cómo pueden combatir los cuidadores esta situación de “encierro personal”?

R. En general, estas personas suelen presentar estados más abúlicos, así como dificultades para prestar atención y socializarse. Actividades rutinarias, como ir a un Centro de Día, les ayuda a combatirlo. Pero, con toda probabilidad, ahora esté cerrado. Durante el confinamiento en casa, lo conveniente es tratar de mantenerlos activos: intentando hacerles partícipes de tareas domésticas comunes, como colaborar en la cocina, o dedicándoles tiempo de entretenimiento con juegos de mesa adaptados: cartas, dominó, interacción social … por ejemplo.

Estas acciones les ayudarán a mantenerse activos, favoreciendo su rehabilitación cognitiva, su capacidad de atención, concentración y de socialización que son las áreas que se suelen trabajar en los centros de día.

3. P. Los cuidadores se enfrentan a una situación inusual, que puede provocar alteraciones en tanto en la conducta como en la sintomatología de las personas que cuidan, afrontando su cuidado solos sin apoyo médico presencial normal. ¿Qué consejos les daría para el seguimiento de su evolución?

R. En general, la sociedad está ahora centrando su atención en vigilar posibles sintomatologías respiratorias propias del Covid-19, pero no podemos olvidar que estas personas pueden estar manifestando otras patologías relacionadas con su salud mental durante esta dura fase. Si observamos episodios de angustia que nos preocupen, es necesario ponerse en contacto con el equipo sanitario encargado de su asistencia.

4.P. Sin duda, esta es una dura etapa para todos. ¿Algún otro consejo dirigido a los cuidadores para afrontar el día a día, que les ayude a sobrellevar el confinamiento?.

R. Podemos pensar en ir más allá de ayudarles a sobrellevar el confinamiento, transformándolo en una etapa de superación personal para ellos.

Me explico: En ocasiones, hemos experimentado como amenazas externas o circunstancias difíciles, en lugar de generarles un impacto negativo porque supuestamente cuentan con menos recursos para afrontarlas, han motivado un cambio de actitud positivo y compromiso colectivo en ellos. Toman conciencia de que todos somos víctimas y vulnerables ante situaciones como esta emergencia sanitaria y todos podemos, no sólo recibir, sino también dar.

Despertando en ellos “la satisfacción de dar”, vamos a fomentar su empoderamiento y su crecimiento como personas: encargarse de cuidar de nuestros mayores en casa, tirar la basura, poner la mesa, jugar con los niños, es decir darles un papel en la colectividad familiar de acuerdo a sus posibilidades … más que nunca también les necesitamos y podemos ayudar a reforzar su participación en la unidad familiar por el bien común.

Diego Arenas Ros, es Psiquiatra y Director Médico de San Juan de Dios de Málaga.
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