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31/01/2019 - 10:29 General

Desde hace aproximadamente dos décadas, especialmente en el Área de Salud Mental y en el de Discapacidad Intelectual, dada las características de los usuarios a la que atendemos, se desarrolla el Programa de Acercamiento Familiar. Actividad que se dirige directamente a poder restablecer, afianzar y/o potenciar vínculos familiares, en la población de referencia del usuario, que por distintos motivos no recibe visitas durante su estancia en nuestro centro, además se intenta facilitar la participación activa de algunos pacientes en eventos que son significativos en el seno familiar.

Queremos daros a conocer, de primera mano, la experiencia de uno de estos acercamientos familiares trabajados en el Área de Discapacidad Intelectual. Por distintos motivos, nuestro usuario no podía recibir visitas. Este hecho no contribuía a poder establecer una mejoría integral y se vio, por parte del equipo, la necesidad de incluirle, dada las características clínicas y familiares, en el Programa de Acercamiento Familiar, que desde hace ya muchos años, se viene realizando en esta Unidad. Nuestro usuario es V.V, el acompañamiento se hizo con un equipo de 4 profesionales y uno de ellos es: Alfredo Bergillo (Educador del Área DIT) nos relata, en primera persona, "de qué se trata una de estas experiencias..." y nos invita a una muy buena reflexión.

" Que gratificante es ver a V.V haciendo de anfitrión, cuidando de su madre y atendiendo sus peticiones. Ver esa parte tan humana de la persona, es algo que nos debe motivar. Y encima, que después de tanto tiempo de ingreso, me sigue sorprendiendo como recuerda todos y cada uno de los lugares de su casa, de ese que fue su entorno. Impresiona ver con el cariño que cuida y trata a su familia, y como hace por buscar ese momento de intimidad y complicidad junto a su madre, ese momento único e increible. A la vez que, nos acerca las llaves de la furgoneta y nos invita a irnos a comer, con sus gestos y con ese "su lenguaje tan particular".

Y es aquí, donde nosotros, los profesionales, nos debemos preguntar:

Terapia, Salud, Enfermedad, Deber, Espiritualidad… términos ambiguos que durante una primera lectura identificamos con la actividad realizada, pero: ¡¡demos un paso más!!

Nuestro usuario tiene necesidades de orden natural, primaria y también de orden espiritual. Somos los profesionales los que nos sentimos con el deber de identificarlas, nos comprometemos a dar estructura, respuesta y solución a esa necesidad. El acercamiento familiar, el arraigo, la necesidad de compartir, en y con la familia es imprescindible. En ocasiones no se puede hacer posible, por aspectos o causas irremediables que se nos escapan pero en el área lo vemos y entendemos como algo necesario para el bienestar de nuestro residente, donde satisfacemos la necesidad de ese sentido y reconocimiento, tan humano, tan emocional.

Nuestro usuario siente la necesidad de dar sentido a su vida, de ser respetada su identidad familiar, de no perder su arraigo y seguir sintiéndose vinculado a su familia. y de manera paralela, también el equipo se refuerza, gana sentido de la misma manera y ve como se llena de gratitud y agradecimiento por parte de esos familiares y de nuestro usuario, cumpliendo una vez más con nuestro objetivo principal de: "el paciente como eje principal de nuestras actuaciones" y de la necesidad de un abordaje integral en el cuidado de la persona atendida.

Una experiencia gratificante, una experiencia que nos hace señalar la importancia que tiene el cuidado y atención de las necesidad espiritual y que constata, uan vez mas, que requiere de una intervención adecuada y competente por nuestra parte"

Equipo Área DIT