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16/04/2018 - 12:19 General

Desde el Área de Psicogeriatría nos hemos venido planteando desde hace años, la idea de ofrecerles a nuestros residentes ingresados un tipo de relación afectiva no profesionalizada. Se trata de establecer un vínculo con una persona que no lleva uniforme, en el que no haya un rol de enfermo y otro de profesional, donde se dé sólo el encuentro entre dos personas.

Por esta razón, desde hace varios años pusimos en marcha este tipo de contacto “cuerpo a cuerpo” con voluntarios de su misma generación que venían a visitar de forma individual a algunos residentes. Esta forma de acercamiento lo hemos llamado cariñosamente “Plan Colega”, porque el objetivo hacia el que apuntaba esta iniciativa era que el residente entablara una relación de amistad entre iguales con una persona que venía periódicamente a visitarla, amplificando así esos aspectos que a todos nos igualan y que en ese escenario, cuyo eje es la amistad, permiten que los síntomas pasen a un segundo plano.

En este sentido, más recientemente hemos ido perfilando otra intervención que enriquezca igualmente los aspectos afectivos de nuestros residentes. Le hemos llamado “Proyecto Intergeneracional” porque, en esta ocasión, el planteamiento es facilitar el contacto entre chicos de 15 años con los residentes del área de Psicogeriatría.

Esta iniciativa ha sido posible, gracias a la coordinación de nuestro Servicio de Atención Pastoral y Religioso con una de las parroquias del barrio, que en sus actividades de postcomunicón han incluido una visita mensual a nuestra Unidad, mostrándose los chicos muy ilusionados con esta experiencia.

Siendo otro de los objetivos del Centro dar a conocer la Institución, nos parece que esta forma de “abrir las puertas a los jóvenes vecinos” les da la oportunidad de tener una experiencia sobre la salud mental más ajustada a la realidad, para ello, nuestro compañero Manolo Vega les hizo una exposición introductoria sobre el estigma a los chicos y a los padres que quisieron participar.

Posteriormente, en el mes de marzo, tuvo lugar el primer encuentro con dinámicas de presentación en el grupo, charla, merienda y música entre los ocho jóvenes y los ocho residentes seleccionados, a los que se les había administrado previamente escalas de apoyo social percibido.

El viernes 13 de abril se celebró el segundo encuentro, que nuestros residentes acogieron con gran interés, como una manera de nutrir sus afectos de forma normalizada.

Aún es pronto para valorar el resultado de este proyecto, que ha partido de varias profesionales ilusionadas en facilitar una relación bidireccional y de forma estable a lo largo del tiempo. Confiamos en que haya un aprovechamiento recíproco en cuanto a autoestima, experiencia de apoyo mutuo, sentimiento de valía personal a todos los implicados y motivación por una actividad diferente.

Equipo del área de Psicogeriatría.