Decálogo de actitud y conducta profesional

  • El cuidado que prestes al paciente puedes y debes brindarlo, junto al resto de integrantes del equipo, no sólo para la recuperación de la enfermedad o para prevenirla, sino también para el crecimiento y realización de la persona atendida.
  • El esfuerzo por promover un ambiente cálido y humanizador deberá ser una constante en tu labor diaria. Ya que entendemos que éste clima es el mejor contexto de acogida a la persona que sufre.
  • Debes mantener también, una actitud respetuosa hacia las opiniones, creencias y sentimientos de la persona atendida, valorando en todo momento lo que es y su historia, haciéndoles partícipes en la toma de decisiones.
  • Deberás desarrollar y mantener una actitud y comportamiento en la que el beneficio del paciente sea lo primero, considerando siempre la situación de fragilidad de la persona enferma.
  • Es importante que seas consciente de cuáles son tus propios puntos de vista y prejuicios. Tener en cuenta estos, te permitirá mantener un trato justo y equitativo hacia la persona que atiendes, evitando así, cualquier tipo de comportamiento discriminatorio.
  • La compasión es la capacidad humana de sentirnos próximos al sufrimiento de los demás y la voluntad de aliviarlos. En tu labor como profesional de la OH, ésta debe de estar presente.
  • El trato que, como profesional de la OH, debes ofrecer a la persona que sufre, debe estar impregnado de humildad (olvido de tus necesidades, preocupaciones, egoísmos, satisfacciones...) para poder ponerte así en una verdadera actitud de servicio profesional al otro.
  • Debes esforzarte por mantener una actitud empática, mostrándote sensible ante el sufrimiento y fragilidad del otro, y haciendo que la otra persona se siente comprendida.
  • Debes ser prudente en tus actuaciones profesionales. Gracias a ello lograrás actuar de forma justa y cautelosa, tomar en consideración las circunstancias concurrentes y pedir ayuda a los demás cuando se te planteen dudas.
  • Muéstrate honesto y sincero con los demás. Así podrás entablar una relación profesional cordial, de confianza, de proximidad afectiva..., al tiempo que te permitirá mostrarte tal y como eres.
  • Precisamos de profesionales íntegros; esto es, personas que en su labor profesional muestren coherencia entre lo que creen o piensan, lo que dicen y lo que hacen, y que todo esto vaya siempre orientado hacia el trato digno y humano del paciente.