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Mié, 04/12/2017 - 12:14

Es una evidencia más que contrastada que el colectivo de personas que padecen trastornos mentales graves, no sólo precisan un atención sanitaria básica adecuada, sino que es imprescindible ampliar el proceso terapéutico a otras esferas como la afectiva, educativa, familiar, rehabilitadora y potenciadora de su reinserción social-laboral. Son colectivos, con frecuencia, vulnerables y, en algunos casos concretos, con escasos recursos siendo el riesgo de marginación y de sufrir algún tipo de estigma social, por desgracia, alto.